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Tuesday, May 01, 2012

De piojos y actores

Ñaque, o De piojos y actores, es la esencia misma del teatro. La obra de José Sanchís Sinisterra es una metáfora sobre la frugacidad de las artes escénicas en la que los actores, dos simbólicos personajes condenados a respresentar sus papeles una y otra vez a sabiendas de los fútil de su obra, rompen la cuarta pared para trasladar al público sus existenciales preocupaciones en un diálogo vivo con el que nos hacen viajar de la risa al drama sobre la grupa del absurdo. Metateatro del bueno, oiga.
Y en su versión adaptada por Sahara Teatre, dos colosales actorazos que se están ganando al público y a los jurados donde quiera que van: mi hermano Abraham, que crece a pasos agigantados sobre las tablas, y su partenaire Javier Díez. Ambos encarnan a Ríos y Solano con una maestría y una fuerza tales, que ya son varios los premios que su Ñaque ha cosechado por toda España. El último, un reñido Segundo Premio en el XI Certamen de Teatro Aficionado del Mediterráneo en Roquetas de Mar, y un Premio al Mejor Actor compartido por la dupla de intérpretes que dice mucho de la simbiosis que se crea sobre el escenario y las buenas maneras que destilan ambos. Enhorabuena, chavales.
Si aún no habéis ido a verla, aprovechad la próxima representación que tenga lugar en la zona, y veréis de qué hablo. Mientras, he aquí la grabación íntegra de la obra que les dio ese merecido Segundo Premio en Roquetas hace apenas unos días. No es lo mismo que verles en directo, pero sirva el vídeo para demostrar que todo lo dicho es cierto.

Friday, October 07, 2011

El adiós de un genio

No me reconozco fan de Apple, y sin embargo entiendo lo que su aporte supuso al mundo de lo tecnológico. Luego descubrí que Steve Jobs tuvo mucho que ver en lo que hoy es Pixar, y escuché su discurso en la Universidad de Stanford, sus diatribas sobre hacer lo que uno considere como verdaderamente genial y satisfactorio con este limitado tiempo del que disponemos, y entendí que debía acercarle a este nimio espacio de alguna manera.
De ese texto son las siguientes citas, y aunque nos la traiga totalmente al pairo lo que hizo para el mundo desde lo profesional, nadie debería dejar de reflexionar aunque fuera un instante sobre estas palabras extraidas de esos 14 minutos de poesía sobre la vida que pronunció en 2005, cuando sabía que el cáncer le corría ya por dentro. Si las leéis y os gustan, escuchad el discurso entero. No tiene desperdicio. Descanse en paz...

El trabajo llenará gran parte de sus vidas y la única manera de sentirse realmente satisfecho es hacer aquello que crean que es un gran trabajo. Y la única forma de hacer un gran trabajo es amar lo que se hace. Si todavía no lo han encontrado, sigan buscando. No se detengan. Al igual que con los asuntos del corazón, sabrán cuándo lo han encontrado. Y al igual que cualquier relación importante, mejora con el paso de los años. Así que sigan buscando. Y no paren.

Cuando tenía 17 años leí una cita que decía algo parecido a "Si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día hagas lo correcto". Me impresionó y en los últimos 33 años, me miro al espejo todas las mañanas y me pregunto: "Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer?" Y cada vez que la respuesta ha sido "no" varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo.

Recordar que moriré pronto constituye la herramienta más importante que he encontrado para tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque casi todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo el temor a la vergüenza o al fracaso todo eso desaparece a las puertas de la muerte, quedando solo aquello que es realmente importante. Recordar que vas a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay ninguna razón para no seguir a tu corazón.

Nadie quiere morir. Incluso la gente que quiere ir al cielo, no quiere morir para llegar allá. La muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y es como debe ser porque la muerte es muy probable que sea la mejor invención de la vida. Es su agente de cambio. Elimina lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Ahora mismo, ustedes son lo nuevo, pero algún día, no muy lejano, serán los viejos. Y serán eliminados. Lamento ser tan trágico, pero es cierto. Su tiempo tiene límite, así que no lo pierdan viviendo la vida de otra persona. No se dejen atrapar por dogmas, no vivan con los resultados del pensamiento de otras personas. No permitan que el ruido de las opiniones ajenas silencie su voz interior. Y más importante todavía, tengan el valor de seguir su corazón e intuición, porque de alguna manera ya saben lo que realmente quieren llegar a ser. Todo lo demás es secundario.

Monday, August 29, 2011

Meripodcast season 5 incoming...

Estamos de vuelta. El próximo 6 de septiembre se estrena la quinta temporada del Meripodcast, y con motivo del anuncio de nuestro regreso el amigo F. Carmona, fenomenal dibujante y oyente del programa, nos ha obsequidao con una ilustración que celebra el inicio de esta quinta etapa de la aventura del podcast...
Os dejo con el cojonudo dibujo (que bonico salgo, todo acojonado ahí de copiloto, micro en mano, mientras Nacho guía la C15 por el campestre camino), y os espero a t
odos al otro lado.

Sunday, August 14, 2011

Marketing viral

A las puertas de la Jornada Mundial de la Juventud, y con Benedicto XVI aka "The Pope" a punto de pisar suelo patrio matritense, las manifestaciones a favor y en contra del evento se multiplican. Las calles de la capital están tomadas por una marea humana multicolor venida de todas partes del globo (aunque por alguna extraña razón mayoritariamente de Sudamérica, lo que me hace pensar que Hernán Cortés y su gente hicieron bien su labor evangelizadora), y multitud de pancartas y estandartes cuelgan del mobiliario urbano y los balcones de los edificios.
Sin embargo, no toda la publicidad que inunda las calles se manifiesta a favor del evento. A poco que uno preste atención, surgen aquí y allá curiosas muestras de anticlericalismo que se filtran discretas entre las mucho más numerosas pertenecientes al marketing católico oficial.
Hoy, mientras subía las escaleras mecánicas del metro, me topé con una de ellas, una pegatina colocada furtiva pero intencionadamente junto al pasamanos que aprovechaba una no muy antigua y polémica campaña antiabortista para criticar abiertamente a la Iglesia. La proclama se sirve de la misma estética y leit motiv que la campaña oficial, pero la adapta (no sin cierta "explicitud verbal") para transmitir su mensaje. Imagino que como yo, muchos habrán sido los viajeros del metro que al toparse con la pegatina de marras hayan arqueado las cejas entre asombrados y perplejos. Si después hubo una sonrisa o un ceño fruncido en señal de desaprobación, es ya cosa de cada cual y sus creencias... Yo de momento os dejo tanto el cartel oficial que tanto dio que hablar hace un tiempo, como su equivalente "pirata".
Riete tu de J.J. Abrams y su campaña viral con la felizmente olvidada Monstruoso...

Saturday, July 30, 2011

Stroh 80: Real Bottled Shit

No haré yo aquí ni ahora apología del alcoholismo, por más que mi vida, como la de tantos de vosotros -si no todos-, haya discurrido en gran medida de la mano del alcohol desde que la adolescencia irrumpiera con su habitual osadía necia en mi hasta entonces expediente etílico sin mácula. Pero el caso es que junto a él, gracias o pese a su efecto, vivimos momentos inolvidables para lo bueno y para lo malo, memorables instantes de absurda deshinibición que acabaron por grabarse a fuego en mi memoria -en la medida de lo posible dadas las circunstancias concurrentes- y a los que recurro una y otra vez cuando de recordar los tiempos que se fueron y nunca han de volver se trata: el Maestro y sus profecías tributarias; los "Mendozas" y los "Onslaught" de Don Chupito; el gol de Pedja; La Otra Realidad; las ristras de fotos en los bajos del estadio... y, en fin, un millón de instantes que son parte de mi y de muchos de vosotros, siempre asidos al noble vidrio -o plástico, según escena- de atontante contenido líquido creador de felicidad.
Decía que no es mi intención ensalzar al alcohol, y no lo haré, que tan responsable de buenos recuerdos es como lo es de algunos menos entrañables. Si hoy la memoria de las bebidas espiritosas llena estas líneas es por uno de sus más particulares representantes, uno de esos brevajes imposibles que nunca podía faltar en el antro de turno, y al que se recurría por lo general al final de la velada, cuando el agilipollamiento era ya tal que un último trago de lejía no habría variado mucho los detalles del conjunto. Era el salto al vacío de los irresponsables que fuimos, la carrera en direcciones opuestas por ver quien se echaba antes a un lado de aquellas esponjas inconscientes de finales de los 90, y el brindis de fuego al amanecer de una generación que, por suerte, no conocía más vicio que el puntual atragantamiento graduado del sábado noche, muy lejos en cualquier caso de las ingestas incontroladas de los actuales adolescentes.
Hablo del Stroh 80, una sombra tostada a la que no nos atrevíamos a mirar directamente a los ojos hasta que los niveles etílicos nos infundían la valentía e insensatez necesarias. Aquella bebida de insoportable sabor y gradación extrema con la que simular no sentir nada tras ingerirla era sencillamente imposible, y que muchos se negaban a probar más por lo desagradable de su paladar que por el insano volumen etílico que se dejaba manifiestamente claro en el nombre mismo de la pócima, bien ilustrado para no inducir a engaños en su simple pero acojonante etiqueta.
Hoy, tantos años después, las neuronas que todavía sobreviven -¡bien por vosotras!- al paso del tiempo y la cada vez menor ingesta alcohólica, han traído a mi mente al insufrible licor por vaya usted a saber qué motivos, y una sencilla búsqueda googeliana ha revelado algo sobre el Stroh que desconocía, y que devuelve tras tanto tiempo cierta dignidad a un producto maldito durante lustros. Parece ser que el Stroh 80 -no llegué a conocer nunca a sus hermanos menores, el Stroh 40 y el 60- no es sino una variedad de ron -sí, ¡ron!- austriaco especiado, cuyos orígenes se remontan a 1832, cuando un tal Sebastian Stroh decidió mezclar ciertos derivados de la melaza de caña de azúcar -la caña de verdad era por lo visto imposible de conseguir por aquel entonces en la zona- con una base diluida de etanol al 80% de volumen. Puritita mierda aromatizada con la que los austriacos podían haber propulsado el Delorean de 1885 en el lejano oeste, oiga. A ello le añadió una mezcla de especias de su invención, y nació el Stroh que conocemos, hoy algo menos vomitivo gracias a la utilización -qué detalle- de caña de azúcar real en su elaboración.
El Stroh 80... Durante una época referente de cuyo nombre muchos huíamos como de la mismísima peste hasta que su canto de sirena silencioso nos atraía a la barra de turno, servido ya en minúsculos pero insondables chupitos mediante los cuales habíamos de demostrar nuestra valía... Lo bebimos, arrugamos la expresión hasta parecernos al añorado Fary, y sobrevivimos. Ni siquiera vomitamos. Los efectos de aquello sólo dios los sabe. La única cosa cierta a día de hoy sobre lo que significó el Stroh 80, es que su huella imborrable nos impedirá a muchos volver a probarlo jamás. Tal era su efecto en boca, ni soumillers ni hostias... El Stroh 80 -o "Strong" 80, como algunos, no faltos de cierta razón, le llamaban-, aquella botella de pequeño tamaño y sencillas formas, que escondía tras su color ocre como el ocaso una metáfora de sus efectos sobre nuestros irresponsables y osados cerebros adolescentes.


Wednesday, February 02, 2011

No shadow, spring is near!

¡Arriba excursionistas! Y no olvidéis los descansos, porque hoy hace frío... ¡mucho frío! Hace frío todos los días, ¿dónde te creías que estabas? ¿En Miami?...
¡Ah! Cuántas veces hemos escuchado ese maravilloso diálogo en esa maravillosa película protagonizada por el maravilloso Bill Murray, y cuántas nos quedan por escucharlo... Cuántas mañanas, además, éste que os hablá se levantó al son del I got you babe de Sony & Chere durante esos dos oscuros -laboralmente hablando- años en el sector del automóvil... Y cuántas veces nos hemos preguntado qué diantres es en realidad esa tradición tan cojonudamente surrealista que tiene lugar hoy, 2 de febrero, en Punxsutawney, Pennsylvania.
Ya saben, esos señores ataviados a lo Tip y Col, con sus sombrerazos rollo Profesor Layton, ese tocón/casa en medio de Gobblers Knob -el "parque municipal" del pueblo-, miles de curiosos y entusiastas seguidores del evento -y muy probablemente del Partido Republicano-, cámaras, fotógrafos... y el alma de la fiesta, la marmota Phil. El representante de la autoridad se acerca a su morada, toca a la puerta con su bastón -hay que ser educado siempre, aunque lo que haya al otro lado sea una rata enorme y horrible a la que le importamos una mierda, cual si comerciales de MedTelecom fuéramos en las Barranquillas-, abre la cancela, saca al aturdido bicho de su agujero, se lo acerca a la oreja -cuando lo propio sería acercárselo a la nariz y asegurarse de que huele a lo que parece, a cuco-, y tras el paripé de turno, el veredicto: hoy, 2 de febrero de bla bla, Punxsutawney Phil, pronosticador de pronosticadores, se levantó de mala gana, etc etc, y vio o no su sombra, en función de lo cual el invierno se alargará más de lo previsto este año, o gozaremos por el contrario de una primavera temprana.
Sinceramente, no entiendo muy bien cómo funciona el asunto, o si efectivamente la marmota parla la lengua de Shakespeare y se comunica con los doctos paletos del tablao con sus susurros de ratica, pero acaso todo eso sea lo menos importante -si tienen curiosidad por entender bien el porqué de la fiesta, sus orígenes e incluso ver un video de cómo este año el bueno de Phil ha anunciado una pronta primavera, puedeb hacerlo en la web oficial del pueblo-. Lo que realmente cuenta, aquello por lo que la fiesta nos ha llegado tanto a tantos, y por lo que al menos yo querría visitar sí o sí Punxsutawney en mi próxim viaje a los "esteits", es porque la sola posibilidad de pernoctar la jornada previa en uno de sus moteles y despertar desde ese momento en el mismo día gris y mágico una y otra vez resulta, sencillamente, seductoramente apasionante.
Hoy llegué tarde, pero el próximo año no pienso perderme la conexión en vivo que en la susodicha web se hace del evento para goce y disfrute del personal, doquiera los fans de Phil y sus acólitos rednecks se encuentren. Ya viví la inenarrable experiencia de bajar al Titanic en directo hace unos años gracias al Discovery Channel, entre horribles masas de cieno suspendido que lo envolvían todo y que prácticamente hacían imposible apreciar si quiera la proa más famosa de todos los tiempos, y quiero apuntar en mi libro de recuerdos frikis un nuevo milestone que contar cuando lleguen los ociosos días de la vejez a mis nietos -o a los nietos de algún otro, que igual da, y no está clara la cosa de la descendencia, en estos tiempos-. "Yo lo vi, sí. Yo vi cómo la marmota Phil jugaba a ser Rappel rodeada de iletrados ciudadanos americanos...". Quién sabe, después de cerrar rojadirecta.com, los amigos yankis pueden hacer lo propio con cualquier web que retransmita eventos en directo, ya sea fútbol, partidas de snooker, o a una bola de pelo con cara de póker zarandeada por un grupo de anacrónicos vejestorios en la calebración yanki-aún-no-importada-a-España de más apego en esta orilla de frikilandia...

Thursday, November 25, 2010

Hasta siempre, Maestro


Anoche, de madrugada, falleció Salvador Arias.
A mi, como a otros muchos, nos guió en nuestros primeros pasos por el mundo del doblaje, y a todos nos llegó de igual manera: llenándonos de fascinación hacia su persona y enseñándonos que la única forma de abrirse paso en este, a veces, ingrato mundo es amar lo que haces por encima de lo que pueda reportarte. Así era Salvador, pura vocación y amor a una profesión a la que dedicó sus más de nueve décadas de prolífica y apasionada vida.
Ayer cayó para él el telón de una obra a la que nunca quiso poner punto final. Acaso fuera su perpetua entrega a las tablas de la docencia lo que le mantuviera en ese envidiable estado de forma mental que lució hasta el mismísimo epílogo del guión de sus días. Y en esa obra en la que él era protagonista indiscutible, muchos disfrutamos de papeles de reparto que nos unieron al maestro para siempre.
El teatro de la vida hoy se siente un poco más vacío sin su rota voz llenándolo todo con su eco, y los que vemos partir a los grandes con la tristeza del que pierde con ellos parte de lo que le define, sentimos que el legado de todos ellos es, al fin y al cabo, sabernos afortunados por haber podido disfrutar de su persona.
Telón, decíamos. Ahora sólo resta, cómo no, levantarse... y aplaudir.

Sunday, September 12, 2010

Beatificación

Oh Dios que dijiste "El que se humilla será ensalzado",vuelve los ojos de tu misericordia a las virtudes que practicó tu fiel siervo Fray Leopoldo,
y haz que también nosotros vivamos humildes y puros en tu santo servicio.
Dígnate glorificar a tu siervo en la tierra y concédenos,
por su intercesión, la gracia que te pedimos, si es de tu divino agrado.
Así sea.

Thursday, July 08, 2010

Meripodcast 3x42: Final de fiesta

De nuevo volvieron a apoyarnos con su presencia, demostrando por qué, pese a todo, merece la pena seguir cada semana apostando por embarcarse en esta aventura en mp3 donde el videojuego es el único protagonista. Cien almas que representaban a 30.000, y que quisieron acompañarnos en la traca final de una larga temporada que empezaba en septiembre del año pasado, y que ha servido para consolidar al Meripodcast como programa líder en su franja. Yo, personalmente, me siento orgulloso de formar parte de algo así, sobre todo cuando la gente te hace llegar de una forma tan sincera y directa lo que estos encuentros de hora y pico entre un grupo de chalaos al que nos une nuestra común afición por el píxel, les hace sentir al otro lado, cada martes...
El audio está disponible ya en Meri, pero si queréis haceros una idea más exacta de lo que dio de sí el pasado viernes día 2 de julio, ésta es la crónica oficial en vídeo del último programa de la temporada 3. Disfrutad, y hasta el 4x01, people.

Thursday, July 01, 2010

Brothers in voice


30-06-2010... Latre vs Arenas... Un día para recordar.

Tuesday, June 08, 2010

Meripodcast presencial 2010


¡Habemus presencial! Meristation acaba de publicar la noticia que termina por confirmar lo que don Nacho Ortiz venía apuntando estos días: habrá podcast presencial, otra vez, como colofón a la tercera temporada del programa en Madrid. Tras el éxito total del evento el año pasado, al que asistieron 100 oyentes de los puntos más diversos de la geografía española, todo el equipo tenía ganas de poder repetir experiencia. Pues bien, gracias a Nintendo y Monster Hunter Tri, el próximo 2 de julio podremos volver a reunirnos todos en otro día memorable.
Ya les contaré qué tal la cosa. De momento, les dejo el cartel promocional del asunto -que ha quedado muy chulo, la verdad- y el enlace a la web del lugar donde celebraremos la podcast-party de este año.
No faltéis... ¡que pasamos lista!

Thursday, December 24, 2009

Chèri

Heme ahí. Próximamente en los mejores cines.


Thursday, April 30, 2009

Independence Day

Hoy es el gran día, acólitos paletiles. Wildwood se independiza. Tras tres años de espacios compartidos en la capital del Reino, llega por fin el momento de dar el gran paso y empezar a disfrutar de ese bien tan escaso hoy día -y más aquí, en esta urbe prohibitiva- que es la intimidad. Lejos quedan ya las sufridas búsquedas de habitación y los cástings tortuosos que casi siempre daban como resultado un "no". Lejos, los sinsabores de la convivencia necesaria, y sus consecuencias en forma de aislamiento voluntario. Comienza una era de decisiones consensuadas sólo con uno mismo, un etapa marcada por el onanismo interior que supone saberse libre de callar y sólo responder con silencio. Llamadlo edad, si queréis, pero entended que esa soledad elegida tan cacareada es necesaria más tarde o más temprano.
La nueva batcueva no es especialmente grande, pero Bilbo no lo era tampoco y por eso su agujero hobbit le venía pequeño a Gandalf. Yo no aspiro a invitar más magos a mi morada que los que aparezcan de cuando en cuando, si se les tercia, para compartir mi espacio asidos a una copa. Esos siempre serán bienvenidos, y las dimensiones del nuevo nido no serán inconveniente alguno. Al contrario, en él siempre tendrá cabida todo el que guste de mi compañía si así lo desea. Y mientras alguno os dejáis caer por la Comarca, yo comenzaré a saborear muy lentamente mi nuevo estado, el de la libertad. Que no vivía preso, pero ansiaba no ver en mi ventana la gruesa reja del aislamiento. Ahora sólo habrá sol.
Mi día de la Independencia particular será desde hoy este uno de mayo día del trabajo, en un simbólico homenaje al esfuerzo que ha supuesto llegar a esta parada en la aventura matritense que comenzó hace ya seis años. Todos debemos dar el salto un día, y el mío acaba de empezar.




Monday, March 30, 2009

Doblajes de película

Se acaba de publicar en Meristation mi reportaje sobre doblajes míticos en el mundo del videojuego. Os invito a pasaros por allí y echarle un vistazo. Como es lógico, uno está contento con su criatura y no puede ser muy objetivo, pero prometo que, aunque sea sólo desde el punto de vista de la curiosidad, no os defraudará.

¡Espero vuestras críticas!



Monday, February 09, 2009

Atentado en Campo de las Naciones

Crónica de sucesos del 9 de febrero de 2009. Hora, 08:24 de la mañana. Salgo como cada lunes del metro en la estación de Campo de las Naciones. La temperatura es fría, los repartidores de periódicos gratuitos me entregan el Qué! y miro el reloj del móvil para asegurarme de que no voy tarde. Un helicóptero de la policía sobrevuela el lugar. Curioso, a esas horas.
Apenas cruzo el paso de peatones para enfilar la Avenida de la capital de España, Madrid, una compañera de Berlitz me da el alto: "No sigas" dice, "está todo cortado. Han dado un aviso de bomba y no se puede llegar a Endesa". Perplejo, mando un sms a mi alumna y le pongo al corriente del tema. Una amiga de la compi se nos une a la improvisada tertulia, y decidimos hacer algo de tiempo mientras se aclara si todo es una falsa alarma en un bar cercano, tomando un café.
La televisión del bar aún no dice nada de lo que ocurre, pero afuera centenares de personas que no han podido llegar a su lugar de trabajo se arremolinan en las calles
aledañas a la zona acordonada y murmullan entre miradas nerviosas sobre el asunto. Salgo del bar a por pasta al cajero, y a la vuelta algunas personas andan prestan en dirección contraria, diciendo que la policía les aconseja alejarse. Dentro del bar, la gente desayuna en la algarabía general de un local que hace su agosto con cafés y cortados en pleno febrero. Y de pronto el boom.
Son las 9 de la mañana, minuto arriba, minuto abajo. El estruendo hace temblar las cristaleras del bar y la estructura del edificio, como un siniestro final de mascletá que por inesperado provoca las carreras del personal al exterior. Los segundos posteriores son todo caos. La columna de humo, a escasos 200 metros es perfectamente visible desde la puerta del local, y la gente corre a resguardarse en dirección contraria, hacia la boca de metro. La línea 8 está interrumpida, y encontrar un taxi es imposible. Ante el rumor creciente de que que la policía anda buscando un segundo artefacto, nos decidimos a cruzar el parque Juan Carlos I en busca de otra boca de metro. Tras una caminata helada durante u
n par de km llegamos a Alameda de Osuna, y volvemos a casa.
El parte de bajas es cero, pero la bizarra situación vivida esta mañana de lunes que debería haber sido cualquier cosa menos movida sólo invita a una reflexión: mientras siga habiendo gente suelta como ésta por ahí, respirar tranquilos en la rutina de nuestros días será imposible. Si quieren hacerse oir, que se compren un megáfono. Y que a los demás nos dejen en paz.




Thursday, February 05, 2009

Veinte Meripodcasts...

...y más de 10.000 oyentes semanales. Sí, amigos, sí. Más de 10.000 fieles seguidores que cada martes se nos unen con cada nueva entrega del que es sin duda el podcast en español sobre videojuegos más importante del "whole world". Sólo pensarlo asusta.
Y ojo, que no lo digo yo; los datos vienen aportados de forma objetiva por las cifras de descarga que arroja el servidor donde se aloja el programa semana a semana. La noticia nos era revelada recientemente y nos dejaba a todos los que hacemos el programa tan perplejos como felices y orgullosos. Si, además, a eso sumamos que el Meripodcast es ya desde hace un tiempo líder total de descargas en iTunes en su sector, por encima de otros espacios también dedicados al mundillo de reconocido prestigio, y que un último dato del portal de descargas de Apple nos colocaba en el puesto número 13 de cualquier tipo de podcast en España (a sólo 5 puestos de Carrusel Deportivo), podéis imaginar cómo nos sentimos los que hemos dedicado tantos esfuerzos a hacer de este programa algo digno del marco en el que todos los martes aparece: Meristation.
Cuando empezamos, allá por septiembre, redacté otro post es el que hablaba de la ilusión que suponía heredar un puesto como el de conductor de un programa que ya la primera temporada había gozado de un contrastado éxito gracias a la gran labor de los que por entonces eran sus componentes, y de la responsabilidad que sabía significaba semejante tarea. Aquella primera entrega de la segunda temporada pecaba de falta de experiencia en muchos sentidos, pero desde luego no andaba exenta de ganas y talento. La muestra, diecinueve programas después, es la apabullante cifra que hoy conocemos y, sobre todo, los comentarios de todos los foreros y oyentes que semana a semana inundan el foro del programa con sus agradecimientos, ánimos, críticas y elogios... Es ese feedback el que nos hace sentirnos plenos con esta actividad tan gratificante porque, al final, no deja de ser una reunión de amigos que quieren pasarlo bien hablando de lo que más les gusta, para que otros lo pasen al menos tan bien como ellos escuchándoles.
Desde aquí, un enorme abrazo para todos los que nos seguís cada martes, y un gracias más grande todavía al equipazo de compañeros que todos los ****** noche me permiten gozar de sus conocimientos y su buen rollo, de los que tanto se aprende, y con los que tan bien se pasa. Por mi parte, sólo prometer que esto no es más que el principio, y que seguiré dando el 100% para que el Meripodcast crezca un poco más con cada edición.

PD: Si todavía no disfrutáis con esta hora y pico de radio semanal, estáis tardando. Como locos a Meristation, y a descargar el asunto. Ea.

Friday, January 09, 2009

Año de nieves...

Casi en tiempo real, fotos frescas, frescas -y nunca mejor dicho- de la capital del Reino en este 9 de enero de 2009 que pasará a la historia como el día en que Madrid amaneció con quitanieves y saladoras por sus calles más céntricas. No se recordaba algo similar desde dios sabe cuándo, y el que esto firma sólo había visto nevar en la capi de forma lejanamente similar en un ya lejano mes de febrero de 2005. Disfrutad de las instantáneas, amiguetes.

Y por cierto, feliz 2009 a todos.

Mi calle

Mi casa

Friday, December 19, 2008

Mi nombre es Harvey Milk

Damas y caballeros, el trailer de Mi Nombre es Harvey Milk, de estreno el próximo 9 de enero, y con la presencia en el reparto de voces de este su humilde servidor. De momento, veanlo, escuchen, y localícenme. Ahí ando, junto a Penn y compañía.


Saturday, November 29, 2008

Dios salve a la Reina

Nunca es tarde, dicen, si la dicha es buena. Además, ciertos hallazgos requieren de tiempo, mucho esfuerzo y dinero, y un componente de suerte o azar que a la postre significa una cantidad de tiempo indefinida para la consecución satisfactoria de los objetivos marcados. Éste es sin duda el caso de la noticia que esta semana podía leerse en distintos medios; una buena nueva que no por ser todavía provisional, resultaba menos relevante: "Científicos españoles desarrollan una vacuna preventiva contra el VIH". El anuncio, sumamente esperanzador, tiene una doble lectura enormemente positiva. De un lado, la vacuna -aún en fase experimental- supone una posible luz al final del túnel para una pandemia que desde que se descubriese en 1981 ha acabado con la vida de más de 25 millones de personas -se dice pronto-; por otro, el desarrollo totalmente español de la misma supone un hito en la biotecnología de nuestro país que abrirá puertas a futuros proyectos consensuados entre los diferentes organismos e instituciones que actualmente trabajan en este campo dentro de nuestras fronteras.
Pero más allá del simple hecho científico, del anecdótico dato, o de la prometedora perspectiva que este descubrimiento ofrece, se encuentra una reflexión que no he podido quitarme de la cabeza desde que la noticia me asaltase en el metro la pasada semana. La misma no es casual, y viene marcada, inducida si queréis, por mi creciente nuevo interés en uno de los mayores fenómenos musicales, artísticos y sociales de finales del siglo XX. Hablo de Queen, el legendario grupo de rock británico, y en particular de su cantante y alma mater, el gran Freddie Mercury -tristemente malogrado en fechas muy similares a estas hace ya 17 años, un 24 de noviembre de 1991. Efectivamente, no deja de resultar cuando menos curioso que el anuncio del mentado descubrimiento tenga lugar justo en estos días, cuando los fans del mito nacido en la extinta Zanzíbar recuerdan su figura porque se celebra el aniversario de su desaparición a causa de una enfermedad que aún hoy afecta a 40 millones de personas. Curioso, digo, y significativo, por cuanto la figura del cantante supuso a finales de los 80 y principios de los 90 todo un símbolo -a la par que una tragedia- en la lucha contra la mayor plaga de la era moderna, con permiso del cáncer. Y quiero pensar que estas cosas no responden simplemente a fortuitas casualidades.
Estas últimas semanas, además, antes de que la noticia saltase a los medios y se diese a conocer, Queen había vuelto a ganar posiciones, como decía, en mis intereses musicales. No es que hubiera desaparecido nunca -el grupo me ha fascinado desde que desubriese The Show Must Go On en aquel lejano festival de fin de curso en octavo de EGB, de mano de una paranoica pero recordada profesora de inglés, en 1992-, pero el último mes lo había devuelto a mis oídos de forma regular gracias a las sesiones nocturnas de sábado en casa de maese Álvaro. En ellas, diversos reportajes sobre sus últimos años, sus últimas apariciones públicas, sus últimos días, y sus postreros homenajes póstumos, habían tenido un protagonismo que lo han retrotraído a estos días con renovado interés y admiración.
Nadie pone en duda el magistral legado musical que Mercury y su banda dejaron para la posteridad, ni su aportación artística al género del rock en sus múltiples facetas -desde la puesta en escena a la realización técnica. Es su obra un compendio de éxitos sin parangón de la que muy pocas cosas pueden excluirse o tildarse de vulgares -cuando menos de mediocres o nefastas. Y en todo ello, la irrepetible voz de Freddie tuvo mucho que ver. Sí, los Deacon, May y compañía también supusieron -me resisto a hablar en pasado por mucha gira que el grupo siga haciendo en el presente- un factor decisivo, pero sin duda fue su cantante el que dio al grupo la universalidad que finalmente alcanzaron. Por eso, porque no era uno más de tantos rockeros excéntricos y trasnochados, su desenlace cobró a la postre el estatus de leyenda, y es con seguridad uno de los acontecimientos más dramáticos de la historia de la música reciente.
Decía al principio que más vale tarde que nunca, pero estos días me ha resultado imposible no imaginar lo que habría podido seguir aportando el gran Mercury a este gris mundo en el que vivimos de haberse aprovechado de un descubrimiento como el que hoy es noticia en medio mundo. Es soñar despierto o hacerse pajas mentales porque aún restan años para que la vacuna sea comercializada si resulta finalmente un éxito, pero no puedo evitarlo. Habrá quien diga que su final fue el lógico resultado de una vida de excesos y promiscuidad, algo que sólo él buscó y que por tanto no debe hacernos caer en el sentimentalismo barato. Y quizás no estén exentos de cierta razón. Sin embargo, cuando uno se pone a repasar los numerosos documentos audiovisuales que recuerdan su trayectoria, no puede por menos que sentir cierta nostalgia y la inevitable sensación de que no se trataba de alguien al uso. Su fina sensibilidad y su marcada rebeldía se intuían en sus declaraciones tanto como en su voz y en sus letras, y más allá de consideraciones morales sobre sus excentricidades, debería quedar el reconocimiento general sobre lo que el artista podría haber seguido aportando a esta triste maquinaria tan necesitada de luz que es el mundo, que es la vida. Pero supongo que su caso también tiene el valor que tiene por ejemplificante, aunque resulte duro reconocerlo; y eso al cabo puede ser tan importante como todo lo demás: que nadie está libre de caer víctima de una enfermedad que cada día está más controlada, pero que aún mata en el mundo más personas que ninguna otra dolencia.
Freddie Mercury sólo reconoció que tenía SIDA un día antes de su muerte, mediante un comunicado público, aunque había pasado los últimos años de su vida fuera del objetivo de las cámaras, reapareciendo fugazmente para la grabación de sus últimos temas, sin duda los más cargados de mensajes sobre lo cercano de su final -aunque todos ellos muy positivos, y en su mayoría compuestos curiosamente por el resto de miembros del grupo. El final le sobrevino en Montreux, Suiza, donde pasó los últimos meses de vida, y donde hoy se erige una estatua conmemorativa que es el único símbolo póstumo visitable del artista. El brazo alzado hacia el cielo, el semblante tenso en una eterna nota musical cargada de su recordada vehemencia vocal, su efigie mira al horizonte de un enorme lago que bien podría simbolizar la infinita masa de individuos que lo siguieron, siguen y seguirán siempre. Porque aquel 24 de noviembre moría su persona, pero nacía su leyenda. Y ésa, recordada hoy más que nunca porque por fin su espoleta está más cerca de ser finalmente vencida, no morirá jamás.


Wednesday, November 19, 2008

Camuflaje métrico

Martes. Dieciocho de noviembre. Ocho y media de la mañana. Línea 6, Guzmán el Bueno, andén 1. Tercer vagón. Decenas de personas se precipitan en su interior como autómatas, en una mecánica rutina diaria camino de sus aburridas ocupaciones laborales. El que firma la presente, también. Entro al vagón. Me acomodo en un escorado lugar junto a la puerta, y me agarro a la barra, templada aún tras los minutos que la asió su anterior inquilino. Las grises miradas y los grises semblantes de la concurrencia se diluyen entre las grises ropas invernales. Todos son la misma persona, una informidad humana que viaja silenciosa al compás del traqueteo de la máquina. Las puertas se cierran, el tren comienza a moverse, y yo clavo la mirada en la ventanilla, observando el andén en movimiento que poco a poco va quedando atrás.
Luego llega el túnel. Las luces del vagón sólo permiten atisbar fugaces insinuaciones de cables y canaletas, pero yo ya estoy mirando indiscretamente el reflejo de mis compañeros de viaje. Sólo durará unos minutos, pero es imposible no dirigir alguna furtiva mirada a los rostros de los que como yo comparten tan anodino trayecto cada mañana. Y de pronto... zas. No puede ser. Clavo los ojos en el tipo que ocupa la barra contigua, la del otro lado de la puerta. Qué coño. ¡Es él! Abrigo oscuro, auriculares blancos -¿un ipod, quizás?-, pantalones grises como de traje -algo demodé, todo hay que decirlo-, zapatos formales de cuero negro, gafas de pasta blanca y negras, pelo lacio y tez pálida. No cabe duda, es el puto amo. Es Joaquín Reyes.
Miro alrededor. Nadie parece haberlo descubierto, entre el gris general. Giro la cabeza y trato de mirarle directamente a los ojos. Él los tiene cerrados: escucha su música y piensa en que estaría mejor en la cama. Cuatro Caminos. Abre los ojos y se asegura de que aún no está en su parada. Pero ya no los cierra. Desde mi ángulo sólo puedo verle bien la cara cuando el tren está en el túnel, gracias al reflejo, así que espero ansioso que el convoy eche de nuevo a andar para poder seguir asimilando que no es un espejismo mañanero producto del sueño que acumulo tras una noche parca en horas de cama. De nuevo movimiento, y de nuevo reflejo. Sigue siendo él.
Ahora clavo la mirada ya nada discreta en el fenómeno chanante. Pienso en llamar a Javi, despertarle y decirle que lo tengo al lado, y que podría pasar por cualquiera dentro de ese vagón invisible de la línea 6. Luego imagino el móvil sonando de improviso -o no- con un mp3 de "Estoy fatal de lo mío" y a Joaquín girándose para decir "Buen gusto, sí señor" o hacer una mueca. Pero qué cojones, son las 8 y media, el tío va medio sopa, y lleva los cascos puestos.
Nuevos Ministerios. Mi destino. Hago ademán de bajar esperando a que él mueva ficha y también lo haga en esta parada, pero ni se inmuta. Me apeo, y comienzo a andar entre el gentío por el andén, tratando de controlar el tren mientras se pone en marcha para verlo una vez más, para asegurarme por última vez de que he viajado durante dos paradas a metro y medio del manchego más universal -con permiso del Almodovar ese-. Pero la marea humana me arrastra, y cuando el tren pasa veloz a mi lado no consigo volver a verle.
Seguro que acabó llegando a su parada en ese anonimato gris del que hacía gala en el vagón. Del que hacía gala todo el vagón. Perfectamente camuflado, como un mortal más, entre la masa humana que se arrastra cada día camino de sus aburridas y grises ocupaciones, uno de los pocos personajes que dan color a la vida de muchos con la suya. Muchos, como yo.