Wednesday, November 07, 2007

...pero rancio, rancio (1): Yo y mi llama

De verdad que no puedo esperar. Son las tantas, tengo sueño y mañana madrugo, pero no quería dejar de enseñaros este manjar rancio como la corteza del jamón que he encontrado en Tutubo. Escribo entre lágrimas silenciosas para no despertar a los compis, descojonado ante semejante esperpento.
Todo en el vídeo es aprovechable: desde la calidad de la imagen, a la put...ñetera cría jarrai (o como se escriba), pasando por la llama, que me recuerda a alguien pero no sé a quién, y por el asco general que da la puesta en escena. Especial atención a la conversación con el médico (¡ojo fans de los Simpsons!...es la voz de Carlos Revilla, Homer...lo único grande de verdad en el vídeo):
-Hola Margarita, ya veo que has traído a Mari Chari...
¡Juaaaaaas! Y de la canción ya ni hablemos; letras trabajadas, a lo Bono de U2, con rimas del tipo "a ella le gusta el dentista, porque mi llama es muy lista", o "enseña el colmillo, que te lo cepillo". Sí, la llama, que es una cabra deforme, tiene unos colmillos que ni un licántropo, no veas. Y ¿cómo le tiene que cantar a eso el pozo? Por no hablar de los pasteles que tiene que echar...Y mi madre se queja del cachorro.
Nada, nada, vedlo ya... ¡Vale su peso en oro! Hasta mañana amigos.

Tuesday, November 06, 2007

Cuando miras al abismo, el abismo te devuelve la mirada.


Salvo, claro está, cuando duerme. Entonces el abismo es dócil, silencioso, y ni las trompetas del fin del mundo podrían despertarlo. O despertarla, que nuestro abismo es chica. Una bola de pelo de mes y medio y orejas descomunales que viene a llenar el hueco dejado por una leyenda... con todo lo que eso supone.
El pasado día 1 del 11, hacia las 9:30 de la noche, hacía su presentación en sociedad la nueva mascota del Corral, Abyss. Un basset hound valensiano como la paella que trae ya de cabeza a los que serán sus amos y educadores durante los próximos meses/años.
Esta primera instantánea recoje un plácido momento de reposo de los que a menudo hace gala (por desgracia aún no cuando toca, por la noche), pero puedo aseguraros que la niña tiene carácter. Y si no, que se lo digan a mis laceradas manos... Ahora habrá que aplicarse duro para que su genio se apacigüe y se convierta en la "estupidez" y parsimonia que suelen caracterizar a la raza.
Esperemos que la canija evolucione bien y encaje mejor en su nuevo hogar. Hay muchas esperanzas depositadas en ella. Welcome home, Abyss.

Monday, October 29, 2007

Saturday, October 27, 2007

Street Fighter IV: Vuelve el mito

El reciente Capcom Gamer's Day deparó una de las sorpresas más insospechadas de los últimos tiempos: la publicación de un nuevo capítulo en la saga de lucha más importante de la historia del videojuego, Street Fighter. La cuarta entrega verá la luz el próximo 2008, aún sin fecha concreta, y aunque Capcom no ha revelado si se tratará de una entrega 3D o si continuará apostanto por la bidimensionalidad, desde El Corral esperamos que se opte por mantener la estética 2D clásica, remozada eso sí, que tanto nos ha hecho disfrutar a los fans de la serie.
De momento, aquí os dejamos con el trailer del juego... Disfrutadlo. Yo me voy a echar unas partidillas al Capcom Classic Collection para ir matando el gusanillo.

Wednesday, October 24, 2007

Decorando mi zulo

Hola.
Me llamo Wildwood, y llevo dos meses entre cuatro parcas paredes blancas, sobre un colchón de esponja que yace, literalmente, sobre el suelo. Mis secuestradores querían ponerme a prueba, y dijeron que me bastaba con una mesita minimalista, un flexo polvoriento y un armario de Ikea al que le faltan perchas.
Pero yo tengo un plan. De momento, voy a dar puerta al armario de Playmobil para ganarle hueco al zulo. Luego, me desharé del colchón de esponja y colocaré una cama, esta vez con somier, bajo la ventana, a lo ancho. Luego haré lo propio con la mesita, compraré algunos posters, una alfombra, una bombilla de más vatios, una lámpara acogedora y una mesa de ordenador con silla, y decoraré mi zulo a mi gusto.
Mis secuestradores dicen que lo normal es sentirme como me sentía al principio de mi cautiverio, aislado y desganado. Pero estoy venciendo. Siento que mi estancia aquí ya no será un suplicio, y empiezo a ver mi zulo como un lugar hogareño en el que poder descansar sin la imperiosa necesidad de abandonarlo cuanto antes. Es más, creo que incluso puede que empiece a gustarme mi secuestro.
No paguéis el rescate. De momento me quedo aquí.
Wildwood.